domingo, 29 de marzo de 2009

Para lograr una alimentación correcta, es necesario conocer el Plato del Bien Comer.






El Plato del Bien Comer es una guía que proporciona las recomendaciones que deben seguirse para obtener una alimentación correcta; fue diseñado para la población mexicana, de acuerdo con sus características, costumbres y necesidades, atendiendo por supuesto a la gran tradición de la cocina mexicana. Su finalidad es conseguir que las personas que tienen un peso corporal normal, y además siguen patrones de alimentación saludables, los conserven. Por otro lado, el plato del bien comer busca reorientar aquellos patrones alimentarios deficientes hacia otros más saludables que permitan a las personas no sólo recuperar el peso normal, sino que les ayuden a mantenerse saludable y a prevenir y controlar las enfermedades.
Para orientar hacia alimentación correcta, el Plato del Bien Comer clasifica a los alimentos en 3 grupos, de acuerdo con los requerimientos del organismo. En realidad, todos los grupos son igual de importantes, ya que se necesita de los 3 para estar sano.








alimentos en 3 grupos, de acuerdo con los requerimientos del organismo. En realidad, todos los grupos son igual de importantes, ya que se necesita de los 3 para estar sano.

1. VERDURAS Y FRUTAS:
Estos alimentos son una fuente muy rica de vitaminas, minerales, agua y fibra.
Entre las verduras que más se emplean en la cocina mexicana se encuentran las acelgas, verdolagas, col, quelites, espinacas, flor de calabaza, brócoli, nopales, coliflor, calabaza, chayote, tomate, jitomate, hongos, betabel, chile, zanahoria, pepino y la lechuga.
Y las frutas más consumidas son la papaya, manzana, plátano, melón, toronja, naranja, limón, fresa, guayaba, mango, pera, mamey, ciruela, durazno y el zapote.






los alimentos en 3 grupos, de acuerdo con los requerimientos del organismo. En realidad, todos los grupos son igual de importantes, ya que se necesita de los 3 para estar sano.



2. CEREALES Y TUBÉRCULOS:
Los cereales y los tubérculos son fuente de energía, proporcionan hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra.
Entre los cereales más empleados en la cocina mexicana se encuentran la tortilla, pan, galletas, pasta, arroz, avena, cebada, amaranto, elote; y de los tubérculos, la más utilizada es la papa y en mucho menor grado el camote y la yuca।




os en 3 grupos, de acuerdo con los requerimientos del organismo. En realidad, todos los grupos son igual de importantes, ya que se necesita de los 3 para estar sano.


3. LEGUMINOSAS Y PRODUCTOS DE ORÍGEN ANIMAL:
Estos grupos de alimentos proporcionan proteínas, vitaminas y minerales.
Entre las leguminosas más empleadas en la cocina mexicana se encuentran el frijol, haba, lenteja, garbanzo y la soya.
En este grupo de alimentos también se encuentran las oleaginosas, incluyendo el cacahuate, pepita de calabaza, ajonjolí, piñón, almendra, nuez y pistache.
Las leguminosas y oleaginosas no contienen colesterol.
Por su parte, los productos de origen animal incluyen a la leche y sus derivados, carne, el huevo, pollo, pescado y mariscos, entre otros.
Estos alimentos tienen un alto contenido de grasas saturadas y colesterol, razón por la cual se deben consumir en poca cantidad।


TIPS PARA LOGRAR UNA ALIMENTACIÓN CORRECTA
1.- Por su bienestar, asegure siempre la máxima higiene al almacenar, preparar y consumir los alimentos y no olvide nunca lavarse las manos con agua y jabón antes de comer, después de ir al baño o después de cambiar pañales. También recuerde que los pescados y los mariscos deben consumirse bien cocidos.
2.- Disfrute sus alimentos y coma tranquilo; trate de no comer solo y hágalo con la familia siempre que sea posible; procure que siempre haya un ambiente agradable; mastique el bocado despacio y de preferencia que éste sea pequeño; encuentre placer al saborear la comida; disfrute los alimentos.
3.- Es conveniente el consejo de un nutriólogo, siempre que sea posible, para orientar la dieta individualizada. Este consejo es imprescindible si usted presenta obesidad. En estos casos en realidad debe de existir un plan de alimentación y estar vigilando que se cumpla con los propósitos.
4.- Incluya al menos un alimento de cada grupo en cada una de las tres comidas del día.
5.- Coma la mayor variedad posible de alimentos. Se recomienda que las frutas y las verduras se consuman bien lavadas, crudas y con todo y cáscara. También conviene preferir las de temporada, ya que son de mejor calidad y más baratas. Pueden consumirse como postre o en licuado. Las verduras pueden sustituirse por las frutas y viceversa.
6।- De preferencia hay que consumir cereales integrales, tortilla de nixtamal o pan integral. Hay que combinar los cereales (como tortilla, arroz, pan, pastas, avena o galletas) con las leguminosas (ya sean habas, garbanzos, lentejas o frijoles), la combinación aporta proteína de buena calidad; con ellos se pueden preparar platillos bajos en grasa, altos en fibra, muy rendidores y económicos. Se recomienda comerlos en cantidad suficiente, lo que quiere decir que cubran las necesidades de todos los nutrimentos de tal manera que la persona adulta tenga una buena nutrición y un peso saludable, y en el caso de los niños, que crezcan y se desarrollen con la velocidad adecuada.

7.- Consuma pocos alimentos de origen animal. Cuando coma pescado o el pollo, quíteles la piel y prefiéralos sobre la carne de cerdo, de borrego, de cabrito o la carne de res. Procure que la porción de carne siempre sea menor a la guarnición de verduras que la acompañan. Combine las ensaladas de verduras con pequeñas porciones de pollo, atún, camarones o carne; y si acude a un restaurante, coma sólo la mitad de la porción de carne.
8.- Utilice lo menos posible grasa, aceites, azúcar y sal. Siempre prefiera los aceites a la manteca, mantequilla o margarina. Y de los aceites prefiera el de oliva o el de canola, en poca cantidad.
9.- Cocine con poca sal, endulce con poca azúcar, no las ponga en la mesa y modere el consumo de productos que los contengan en exceso.
10.- Beba por lo menos 2 litros de agua purificada o hervida durante 20 minutos.
11.-Algo muy importante es que deje de comer antes de sentirse demasiado lleno, no olvide que lo que se requiere es quedar satisfecho, no importa que quede un poco de comida.
12.- Si va a acompañar la comida con alguna bebida alcohólica, que sea una sola copa de vino, preferentemente.
13।- Cuide su peso corporal, asegurando que su índice de masa corporal se encuentre entre 18 y 25. Además, cuide que su cintura mida menos que su cadera.

miércoles, 25 de marzo de 2009

educacion nutricional issste

dejen comentarios y avances o sujerencias de programa de educacion nutricional del issste

menus infantiles faciles


Menú infantil: 5ª semana de marzo




El menú infantil diseñado por el equipo de nutricionistas de CONSUMER EROSKI,


lunes, 19 de enero de 2009

Plan de menú infantil semanal: sano, nutritivo, variado y equilibrado






En la planificación son importantes las raciones de los alimentos, la frecuencia semanal y la forma de cocinar para entusiasmar a los niñओस






El primer paso a la hora de diseñar un menú infantil equilibrado es definir el grupo de edad al que va dirigido। También se ha de tener en cuenta si el colectivo tiene algún problema de salud que obligue a cambiar sustancialmente algunos alimentos del menú, su textura o su forma de elaboración.






Plantilla semanal de menúस






El menú infantil diseñado por el equipo de nutricionistas de CONSUMER EROSKI, y que los lectores pueden consultar semana a semana durante todo el año, está pensado para niños sanos en la etapa escolar, entre cuatro y seis años hasta los 12, aproximadamente. En dicho menú se han considerado las raciones de alimentos recomendadas, es decir, la cantidad considerada saludable de cada producto teniendo en cuenta la edad del niño, así como la frecuencia aconsejada de los distintos alimentos.




Distribución de comidas




Una vez que se haya definido la población a quien va dirigido el menú, el siguiente paso consiste en elaborar una plantilla con los días de la semana y la distribución de las comidas diarias. En el caso de los niños se aconseja que hagan cuatro o cinco comidas diarias, constituidas por un desayuno, un almuerzo (opcional según la edad, y según el tipo de desayuno; si éste es más o menos consistente), comida, merienda y cena. Ahora más que nunca, los alimentos deben repartirse a lo largo del día para que el organismo del niño extraiga en cada momento los nutrientes y la energía que precisa para su intensa actividad orgánica.
A lo largo de las distintas comidas y de todos los días de la semana, se reparten de manera ordenada los alimentos, por grupos, según las raciones diarias o semanales. Así, por ejemplo, se deberá pensar cómo repartir las tres frutas y las tres raciones de lácteos diarias; alternar el pescado y la carne a lo largo de comidas y cenas con los huevos; no olvidarse de incluir legumbres entre una y dos veces por semana. Y así, siguiendo las instrucciones de las raciones alimentarias hasta completar el menú semanal con todos los alimentos báसिकोस




Cocinar los alimentos


Cabe contemplar todas las posibilidades culinarias para cocinar los alimentos, de manera que los niños se acostumbren a comer de todo y de la forma más variada posible. Los fritos, rebozados y empanados no serán el denominador común. Estas recurridas preparaciones se alternarán con cocciones más suaves como la plancha, el vapor, el microondas o el salteado।




Alimentos protagonistas


Una alimentación infantil correcta debe responder a numerosas cuestiones que quedan definidas en un decálogo, tal y como se explica con detalle en la "Escuela para prevenir la obesidad infantil" desarrollada por CONSUMER EROSKI. A modo de resumen, la alimentación infantil ha de ser variada, sana, equilibrada, nutritiva, apetecible, divertida, sorprendente, ordenada, consistente y educativa.
En cuestión de alimentación, lo mejor para la salud es "comer un poco de todo", y para los niños todavía hay que hacer más esfuerzo para que coman con naturalidad alimentos con frecuencia rechazados como las frutas, las verduras, los pescados y las legumbres.
Las verduras y hortalizas. La presencia de estos alimentos, tanto en las comidas como en las cenas de cada día, es muy importante. Incluso en algunas meriendas se sugiere incluir hortalizas como lechuga y tomate en los bocadillos o en los sándwiches. Se van alternado los tipos de vegetales, su presentación (como primer plato, guarnición) y su forma de elaboración (puré, fritas, al horno, como relleno de otros platos, etc. Las verduras y hortalizas serán los alimentos de elección para las guarniciones de carnes y pescados, sin recurrir siempre a las habituales patatas fritas. La imaginación es el mejor instrumento para cocinar las verduras de maneras diferentes en un tiempo record y conseguir el aprecio de los niños.
Los precocinados se consideran un producto de consumo esporádico en la dieta infantil
Las frutas. Todos los menús semanales contemplan a lo largo del día tres piezas de fruta, presentadas algunos días de distinta manera (compota, batido, macedonia, fresca o en almíbar) dando preferencia a la fruta fresca, con el fin de promover entre los niños el consumo de este alimento. Además, se pueden encontrar sugerentes maneras para conseguir que las frutas gusten a los niños.
Los pescados. La presencia de los pescados en el menú infantil ha de tener tanto peso como la de los distintos tipos de carne (ternera, pollo, cerdo, conejo o pavo). Ésta es la máxima que se ha tratado de seguir en la planificación de estos menús, con propuestas de recetas sencillas, apetitosas y sabrosas tanto en las comidas del mediodía como en las cenas. Es excepcional la presencia de precocinados de pescado (varitas, empanadillas, croquetas y similares), salvo si son de elaboración casera. Estos alimentos, al igual que el resto de precocinados (lasañas, pizzas o salchichas) se consideran un tipo de producto de consumo esporádico en la dieta infantil. En el web se encuentran ideas y trucos para elaborar y presentar las recetas con pescado para que resulten más apetitosas.
Las legumbres. Bien como primer plato, o bien como segundo tras una ensalada o una verdura, las legumbres deben estar presentes al menos una vez por semana. Esta cantidad es justa, por lo que a lo largo de las semanas se tratará de aumentar su presencia al menos a dos veces por semana. La presentación de estos alimentos es clave sobre todo en los cambios de temporada. En verano habrá que pensar en recetas de legumbres más livianas para que a los niños les resulten igualmente apetecibles. Además de las recetas tradicionales, se puede aprender a cocinar y presentar las legumbres de maneras originales; como guarnición de un segundo plato, ingrediente de una ensalada, revueltas con huevo o como ingredientes de un paté, unas croquetas o unas albóndigas vegetarianas,




Desayuno esencial



Desayunar es una sana y buena costumbre. Y más si se trata de la dieta infantil. Es la comida del día que rompe con el largo ayuno desde la cena, que suele ser temprana a estas edades. El cerebro, el órgano más activo del cuerpo precisa el nutriente, la glucosa, que está presente en numerosos alimentos que pueden formar parte del desayuno. El estado nutricional, el rendimiento físico, el ánimo y el humor, dependen en gran medida del desayuno. Por eso no se puede obviar el desayuno en una dieta infantil.
El pan, las tostadas, un sándwich o un bocadillo, unas galletas, los cereales, unos copos de avena, un trozo de bizcocho y de vez en cuando una pieza de bollería o una barrita de cereales son todos ellos alimentos ricos en hidratos de carbono (glucosa).
Los lácteos, bien el típico vaso de leche con cacao que gusta tanto a los niños, o derivados de la leche como el yogur, el queso, la cuajada, se contemplan a diario en los menús infantiles propuestos. Son un recurso fácil para surtir al organismo de los niños de una buena dosis de calcio, elemento mineral esencial para su crecimiento y desarrollo óseo y dental. Esta sería una de las tres raciones de lácteas recomendadas para estas edades. El resto de lácteos se distribuyen de forma acertada a lo largo del día.
La fruta। En todos los menús infantiles se incluye fruta o zumo en el desayuno. Todo un desafío. Se trata de ofrecer a los niños las máximas oportunidades para que vayan acostumbrándose al dulce sabor de las frutas. Si se considera que el desayuno es demasiado consistente, y que el niño no tendrá apetito para comerlo todo, se le envuelve la fruta o las galletas por ejemplo, para el almuerzo.



ENTRE HORAS

- Los niños más pequeños suelen comer antes, hacia las 13: 00 h del mediodía, por lo que el almuerzo a media mañana (hacia las 11:00 h) no deberá ser muy consistente para no restarles apetito para la comida del mediodía. Con las meriendas sucede algo parecido. No serán muy consistentes si la cena es temprano. Los niños más mayores tendrán más apetito y mayor necesidad de comer entre horas, ya que desgastan bastante más.
En cualquiera de los casos, primarán las frutas, los yogures u otros lácteos y los bocadillos variados, tanto dulces como salados, por encima de la bollería industrial y las chucherías, productos que se dejarán para momentos ocasionales. Estos son los criterios que se han seguido en las meriendas de los menús infantiles.

FRASE

"La felicidad es la certeza de no sentirse perdido."

viernes, 26 de diciembre de 2008

La sal durante el embarazo

La sal durante el embarazo

La restricción radical de sal sin consejo médico puede provocar niveles bajos de sodio en sangre

La sal está compuesta por dos minerales, el sodio y el cloro, ambos con importantes funciones en la regulación de diversos procesos orgánicos. El sodio regula el equilibrio del agua en el organismo y constituye el 90% del peso total del feto, que oscila entre el 50% y 60% del peso de la mujer embarazada. Es un elemento tan fundamental que el organismo tiene diseñados sistemas específicos para controlar sus niveles orgánicos, y que estos se mantengan en unos niveles saludables. Es el elemento químico cuyo exceso en los líquidos corporales se asocia a retención de líquidos, edemas e hipertensión arterial.

  • Fecha de publicación: 15 de diciembre de 2008

- Imagen: Bianca de Blok -

El metabolismo del sodio se ve alterado durante la gestación, lo que conduce a la aparición de edema, es decir, tiene lugar una retención de líquidos leve. Ésta se da principalmente en las extremidades inferiores a medida que avanza el embarazo, de manera que la hinchazón de las piernas se acentúa durante el último trimestre. En la mayoría de los casos, la retención de líquidos que se da en las piernas durante el embarazo no es algo patológico y no tiene relación con el sodio. Se debe más bien a la presión del útero en crecimiento sobre las venas que retornan el líquido desde las piernas. No debe confundirse con el edema generalizado y patológico que acompaña a la hipertensión inducida por el embarazo, que será diagnosticada y tratada por el médico.

Dieta sin sal: consecuencias

Salvo indicación médica expresa, la reducción de sal durante el embarazo es una opción personal

En el pasado era común la restricción de la sal para las embarazadas con retención de líquidos. Sin embargo, cuando esta retención es moderada se trata de una consecuencia normal del embarazo y no se debe tratar con dietas bajas en sodio. De hecho, hay estudios que tratan sobre la hiponatremia neonatal, niveles bajos de sodio en sangre, que se ha observado en recién nacidos de mujeres que restringen indebidamente el consumo de sal durante el embarazo.

En una revisión de estudios llevada a cabo por Duley y cols y publicada en la Biblioteca Cochrane Plus sobre los cambios en la ingesta de sal de la dieta para la prevención de la preeclampsia y sus complicaciones, los autores afirman que no hay pruebas concluyentes para recomendar sistemáticamente la reducción de la sal durante el embarazo. Tras la revisión de toda la bibliografía referente a este asunto, no se obtienen resultados evidentes de que la reducción de sal repercuta en efectos beneficiosos en la prevención o tratamiento de estos trastornos. Por tanto, los investigadores concluyen que el consumo de sal durante el embarazo debe ser una elección personal, salvo indicación médica expresa.

Para no excederse en el consumo

El cuidado en la adición de sal en las comidas, así como la elección preferente de alimentos frescos y naturales, y la reducción del consumo de procesados generalmente más salados son tres consejos saludables para no excederse en el consumo de sal.

  • En la mesa no hay que añadir más sal a los alimentos si estos ya están cocinados con sal.
  • Utilizar saleros con agujeros pequeños.
  • No abusar de productos salados como aperitivos (patatas, aceitunas o frutos secos), salazones, conservas, embutidos o encurtidos.
  • Eliminar el líquido de los vegetales enlatados y enjuagarlos con agua.
  • No abusar de carnes saladas o ahumadas como la panceta, el tocino.
  • Recordar que el ketchup, la mostaza y otras salsas comerciales ya contienen sal en su composición.
  • Evitar usar condimentos que contengan sal y sustituirlos por hierbas aromáticas, especias como la pimienta, jugo de limón, ajo fresco o polvo de ajo o de cebolla.

HIPERTENSIÓN Y EMBARAZO: PREECLAMPSIA Y ECLAMPSIA


- Imagen: Steve Woods -

La preeclampsia es una hipertensión arterial que se da en el embarazo, sobre todo en madres primerizas o embarazadas mayores. Generalmente este aumento de la tensión arterial aparece poco antes o poco después del parto y se acompaña de la aparición de proteínas en la orina (proteinuria) y de edema, es decir, de retención de líquido que normalmente se manifiesta con hinchazón en cara, manos, pies y tobillos.

La eclampsia es más grave ya que tiene lugar un aumento de la tensión arterial mayor que el que se da en la preclampsia; de 170/100 mm Hg o incluso superior. Esta hipertensión, si no se controla, puede acompañarse de convulsiones y riesgo de accidentes cerebrovasculares durante el embarazo, generalmente a partir del quinto mes. Además, un aumento sostenido de la tensión arterial provoca alteraciones en los vasos sanguíneos que nutren la placenta, por lo que tiene lugar un retraso en el crecimiento del feto, lo que hará que el niño tenga bajo peso al nacer.

Se desconocen las causas de la preeclampsia y eclampsia, si bien se ha observado que su aparición es más frecuente en mujeres de bajo nivel sociocultural y de escasos recursos económicos, en mujeres con escasa atención prenatal y en las que sufren de múltiples carencias nutricionales. Es importante por tanto que la gestante, además de llevar un control médico de su embarazo, conozca también sus necesidades nutricionales específicas y qué selección de alimentos es la más adecuada a su situación personal.

El mejor tratamiento para la preeclampsia es guardar reposo durante el embarazo, e incluso, se suele adelantar el parto. Hace décadas, el tratamiento se centraba en la restricción de sodio de la dieta. Sin embargo, se comprobó que en estos casos las dietas pobres en sodio no tenían efectos sobre los niveles de tensión arterial. En la mayoría de las mujeres, la tensión vuelve a sus valores normales tras el parto.

El daño ya estaría hecho en la diabetes avanzada.


Las medidas intensivas para regular los niveles de glucosa en los hombres con diabetes de larga duración y mal controlada tienen poco efecto sobre las tasas de infarto o accidente cerebrovascular (ACV) y otras complicaciones como las lesiones oculares o la mortalidad.

Tiempo estimado de lectura 1' 25''
Este es el resultado de un estudio publicado esta semana en la edición en internet de New England Journal of Medicine.


Investigaciones previas habían demostrado un beneficio diferido del control intensivo de la glucosa en pacientes jóvenes con diabetes tipo 1, pero estudios más recientes en pacientes mayores con enfermedad más avanzada no detectaron ventajas del tratamiento más agresivo, explicaron los autores.


El trabajo incluyó a 1.791 veteranos del Ejército con diabetes tipo 2 de larga duración y valores altos de A1C, un indicador de los niveles de glucosa en el largo plazo.


Al azar, la mitad recibió un tratamiento intensivo para reducir un 1,5 por ciento el nivel de A1C; el resto recibió el tratamiento habitual.


Durante los 7,5 años que duró el estudio, los niveles promedio de A1C eran del 8,4 por ciento en el grupo bajo tratamiento estándar y del 6,9 por ciento en la cohorte bajo tratamiento intensivo, informó el equipo dirigido por el doctor William Duckworth.


Pero no hubo una diferencia significativa entre los grupos al analizar los resultados primarios, como el tiempo hasta la aparición de un infarto, un ACV, la muerte por causas cardiovasculares, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad vascular de resolución quirúrgica, la dolencia coronaria sin solución quirúrgica o la amputación por gangrena.


Asimismo, las tasas de mortalidad y la incidencia de complicaciones graves, alteración renal grave y daño nervioso fueron similares con ambos tratamientos.


"El control glucémico intensivo más precozmente en el desarrollo de la enfermedad daría buenos resultados", sugirió el equipo. Pero para la diabetes avanzada, el tratamiento de la hipertensión, el colesterol elevado y otros factores de riesgo sería el mejor enfoque para reducir la incidencia de muerte y enfermedades asociadas con el corazón.

Fuente: Reuters.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

OMEGA 3 Y 6

Mucho se habla de los ácidos grasos omega-3 y 6 y de sus beneficios en el organismo. Pero realmente, ¿de qué trastornos nos protegen?, ¿Con qué frecuencia debemos consumirlos?

Tiempo estimado de lectura 2' 14''

PESCADOS। Uno de los grupos de alimentos fuente de estos ácidos grasos।


MAS INFORMACION
Los ácidos grasos omega-3, junto con los omega-6 son grasas esenciales para el cuerpo humano। Es decir, se necesita de su incorporación con los alimentos para un normal desarrollo del organismo.¿Cuáles son los beneficios de estos ácidos grasos?En los niños las grasas esenciales contribuyen a controlar el síndrome de atención dispersa, logrando mayor concentración, contribuyendo a cumplir una actividad sistemática, a aceptar las reglas de disciplina y a mantener un adecuado rendimiento académico, ya que son imprescindibles para el normal funcionamiento de la parte del cerebro que coordina las funciones de memoria y razonamiento. Este síndrome es muy común en los niños, que llega a afectar a un 50%, pudiendo persistir en la adolescencia y en plena edad adulta. Otro beneficio del omega-3 se encuentra relacionado con el sistema inmune. Se ha demostrado que tiene una función reguladora de la síntesis de sustancias que causan trastornos como fiebre, dolor, hinchazón e irritación. También se lo relaciona con el proceso de envejecimiento. Una dieta rica en omega-3 contribuye a una buena salud mental en personas de la tercera edad, al actuar como un antiinflamatorio natural; siendo estos ácidos grasos un componenete favorable en el tratamiento del mal de Alzheimer y de la artritis.El omega-3 posee un efecto inhibitorio de la trombosis en las arterias, por el cual hace más fluída la sangre, evitando problemas cardiovasculares. El omega-6, en cambio, reduce los niveles de colesterol LDL (malo), pero también los del HDL (bueno), por lo que debe coexistir una buena relación en la ingesta entre los ácidos grasos omega 3 y 6 de manera que produzcan un efecto favorable en la salud humana.El omega-3 es importante para la visión, porque permite al cerebro captar más rápidamente las imágenes que el sujeto está observando. ¿Dónde encontramos ácidos grasos omega-3 y 6?El omega-3 se encuentra en aceite de soja, en frutas secas (nueces, almendras, avellanas) y en peces de aguas profundas, en cantidad decreciente en caballa, arenque, salmón, sardina, atún y anchoa. Los productos enlatados también los contienen. Los peces como bonito, dorado, surubí, merluza, lenguado, pejerrey, corvina, trucha, también cuentan con omega-3, pero en una cantidad considerablemente menor. Es muy importante incorporar estos alimentos 2 veces por semana, principalmente en los niños, enseñándoles los beneficios que ellos poseen, para lograr mayor aceptación. El omega-6 se encuentra en cereales integrales, frutas secas, semillas de girasol, maní, legumbres, pollo, cerdo, aceites de maíz, girasol, uva y cártamo, mayonesa y margarinas.Podemos prevenir muchas enfermedades con una alimentación variada y equilibrada. Y además es de vital importancia incorporar todos los nutrientes, principalmente en los niños, ya que los necesitan por estar en pleno crecimiento y desarrollo.

martes, 9 de diciembre de 2008

La obesidad daña al hígado

Mientras que hace unos años el abuso del alcohol era la principal causa de la degeneración de este órgano, ahora la obesidad es el nuevo motor del daño hepático, con graves consecuencias para el organismo

"¿Acaso hay algún hígado que no lo sea?" Ésta es la pregunta que formulan muchos afectados del hígado graso, una enfermedad crónica asociada a la grasa, en el mismo instante en que el especialista se lo comunica. En efecto, el hígado de los humanos, al igual que el 'foie gras' (hígado graso en francés) de patos y ocas, es una de las partes más grasas del cuerpo. Sin embargo, en el caso de las personas esta denominación se refiere a una enfermedad hepática relacionada con elevados niveles de grasa en las células de este órgano.

En España se calcula que entre 3,5 y 4,5 millones de personas padecen las consecuencias del hígado graso y entre 800.000 y 1.200.000 sufren la esteatohepatitis (un mal caracterizado no sólo por la acumulación de material graso en los hepatocitos o células hepáticas, sino por la inflamación del hígado), números éstos equivalentes al número de afectados por el virus de la hepatitis C y al de personas con daño hepático por consumo masivo de alcohol. A pesar de que la esteatohepatitis es una enfermedad leve, en el 5% de los casos puede evolucionar a formas más graves, como cirrosis -algunas estimaciones sitúan en un 2% el porcentaje de la población española adulta que padece cirrosis- y cáncer de hígado, según datos aportados por la Unidad de Hepatología en la Clínica Universitaria de Navarra (CUN), la cirrosis afecta a un 5% de la población.

La obesidad, la causa principal

La causa más determinante del hígado graso es la obesidad, por detrás del alcohol, que hasta hace poco era la principal fuente de daño hepático. Y aunque se desconoce el tiempo necesario que debe transcurrir hasta que el hígado llegue a ser graso, se tiene constancia de que las personas que engordan en muy poco tiempo pueden desarrollarlo con rapidez. No obstante, el abuso del alcohol y ciertas enfermedades metabólicas también son factores determinantes que contribuyen al origen de este mal.

En EE.UU. la obesidad se ha convertido en la primera causa de trasplantes hepáticos en niños

Por otro lado, es habitual que el hígado graso se diagnostique en aquellas personas que sufren el síndrome metabólico, una combinación de varios factores de riesgo cardiovasculares, como son la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial y la dislipemia. En ellos, la prevalencia de esta patología es mucho mayor, con proporciones que, según distintos autores, van del 20 al 30% de las personas obesas, del 10% al 75% en diabéticos y del 20% al 92% de los que sufren hiperlipidemia (exceso de grasa o lípidos en sangre).

Diagnóstico

Aunque pocas personas afectadas por hígado graso se quejan de dolor (de leve a moderado) en la zona correspondiente al hígado -hipocondrio derecho- menos aún son las que sufren síntomas de insuficiencia hepática. Por este motivo, se llega al diagnóstico después de haberse realizado un análisis de sangre rutinario, siempre que se detecte en los valores de los marcadores hepáticos -las transaminasas- una alteración, o bien después de una imagen sospechosa en una ecografía abdominal. Sin embargo, el diagnóstico certero de hígado graso se fundamenta en la biopsia hepática; si se da una elevación de las transaminasas, el órgano en cuestión está inflamado y si el facultativo cuenta con indicios de que, además, el paciente pueda tener grasa en el hígado, se le practicará una ecografía abdominal y después, si es preciso, la biopsia.

Tras analizar estas pruebas, el pronóstico del paciente es favorable si se comprueba que, en efecto, tiene el hígado graso pero no se aprecia un proceso inflamatorio porque no hay una alteración en las transaminasas. Pero si se dan los dos estados, grasa e inflamación (esteatohepatitis), el paciente deberá seguir los controles y recomendaciones prescritas por el especialista para evitar que el mal evolucione hacia formas más severas, aunque la mayoría de personas con hígado graso no desarrollan consecuencias graves.

Bajar de peso, el mejor tratamiento

La detección exclusiva del hígado graso puro no exige un tratamiento determinado, aunque no hay consenso científico que indique que no pueda evolucionar hacia formas más graves de la enfermedad. Por esta razón, es preferible prevenirlo y que cada paciente introduzca los cambios pertinentes en su dieta para perder peso, bajo control médico siempre que sea posible.

No es una "mala dieta" en sí lo que produce el hígado graso, sino un peso excesivo. Por ello, no es necesario seguir una dieta especial para esta enfermedad, sino hacer régimen para alcanzar el peso ideal. Los alimentos no causan daño, el daño lo crea la obesidad. Tampoco hay alimentos prohibidos para el hígado, como el chocolate o las comidas ricas en grasas, tan asociadas a malas digestiones. La única prohibición para controlar este mal es evitar el consumo de alcohol.

En cuanto a la esteatohepatitis, su tratamiento admite dos modalidades. La más importante es evitar la obesidad y el sobrepeso y aumentar la actividad física. Además, en pacientes diabéticos se ha comprobado que, si se controla la enfermedad, se constata una mejora de la esteatohepatitis.

Por otro lado, en los últimos años han comenzado a comercializarse algunos fármacos para controlar los factores de riesgo asociados al hígado graso, aunque no son tratamientos eficaces de forma universal y se recetan a cada paciente de forma individualizada. En algunas ocasiones son útiles los antidiabéticos, ya que la resistencia a la insulina es un factor que favorece la acumulación de grasa en el hígado, por lo que el uso de fármacos para mejorar la sensibilidad a la insulina se entiende como un tratamiento eficaz. En otras, sin embargo, se opta por recomendar medicamentos para las grasas e incluso hay casos en los que se recetan fármacos hepatoprotectores.

Menores afectados

Como en los adultos, en los niños este problema hepático es asintomático, de ahí que los padres no puedan detectarlo. El pediatra, sin embargo, puede diagnosticar el mal del hígado graso mediante la palpación primero y con ecografías abdominales después. No obstante, son muchas las ocasiones en que estas pruebas no aportan toda la información necesaria para el diagnóstico, de ahí que se completen con análisis de sangre para comprobar si los valores de las transaminsasas son elevados. Desde 2007 está disponible un nuevo método no invasivo, el "test de la metacetina marcada con isótopo estable carbono 13", impulsado por Ramón Tormo, responsable de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Quirón, en Barcelona.

Se trata de un test que se aplica a niños con un índice de masa corporal elevado (IMC). Para realizar la prueba sólo deben soplar dentro de unas bolsas, cada 10 minutos durante la primera hora, y cada 20 minutos durante la segunda. El objetivo es analizar, después, la metabolización de la metacetina y, según sus valores, establecer si se padece esta enfermedad. Además se determina el estado en el que se encuentra, ya sea el inicio o si evoluciona a hepatitis o hepatonecrosis, las formas más graves. Otras investigaciones optan por medir la cintura de los niños. Un estudio liderado por el equipo de Valerio Nobili, del Departamento de Hepatogastroenterología y Nutrición del Hospital 'Bambino Gesú', de Roma (Italia), ha demostrado que la medida de la cintura de los niños obesos -más que la obesidad generalizada- se correlaciona con la presencia de fibrosis en su hígado y que este criterio es útil para seleccionar a aquellos que precisan un estudio más a fondo de este órgano.

A pesar de que en los niños el hígado graso se debe sobre todo a la obesidad y, en algún caso, a enfermedades metabólicas, también se dan casos de menores que no padecen obesidad y cuyo hígado, sin embargo, evoluciona a graso. Las cifras de las autoridades sanitarias muestran que un 30% de los niños españoles son obesos, por lo que buena parte de ellos pueden sufrir de hígado graso. Si no se pone freno a esta epidemia, que también se extiende entre los más pequeños, España se podría encontrar con una situación similar a la de EE.UU., donde la obesidad se ha convertido en la causa más importante de trasplante hepático en niños. Anta esta amenaza, una dieta equilibrada y la vitamina E protegen frente al desarrollo del hígado graso. En los niños, al igual que en los adultos, adelgazar es el mejor tratamiento para revertirlo. Ahora bien, si de nuevo aumentan de peso, el problema puede volver a reproducirse.

De ahí que los nutricionistas recomienden en estas fiestas navideñas sustituir los entrantes y primeros platos más pesados y grasos -tradicionales en distintas comunidades como los fiambres, el cocido y los canelones- por otros más ligeros, como cóctel de gambas, gulas, langostinos o espárragos. En cuanto a los segundos platos, alimentos como el pavo relleno, cordero y otras carnes se pueden reemplazar por pescados nobles como la lubina, el rodaballo o la dorada. El control dietético no deja fuera a los postres, de ahí que se invite a dejar a un lado los turrones, polvorones, mazapanes o barquillos, a cambio de tomar piña natural y macedonia de frutas.

Consejos para la población general

  1.  Evitar el sobrepeso y la obesidad para prevenir dañar el hígado y el corazón, entre otros órganos.
  2.  Aunque no se detecten síntomas, someterse a pruebas hepáticas al menos una vez en la vida.
  3.  Valorar las alteraciones en los resultados de estas analíticas, no catalogarlas como banales, y someterse a otras exploraciones, como la ecografía, para averiguar la causa de tales cambios.
  4.  Si la ecografía desvela la existencia de hígado graso sin inflamación, no hay que alarmarse. Pero si existe inflamación, debe someterse a un tratamiento médico.

Fuente: Unidad de Hepatología de la CUN

viernes, 5 de diciembre de 2008